La oscuridad es parte de nosotros - Capítulo 2





-          “¡Papá, dinos! ¡Qué fue lo que viste!”
 No pude evitar volver, para escuchar la respuesta. Al acercarme, veo que el hombre estaba fuera del auto y cerrando la puerta, cuando la puerta del auto cierra por completo, éste se sienta en el suelo grass del jardín exterior contiguo a la casa.  Cuando veo su rostro la mirada vacía había cambiado.
-          “¿Donde están mis nietos?” preguntó. Una de las personas se le acercó, era una joven, de la cual note un gran cariño por el hombre.
-          “¿Abuelito, estas bien?” dijo, con voz temerosa.
-          “Lucía…donde están tus hermanos” dijo. La joven se acerca y abraza al hombre.
-          “Todos están junto con mamá, dentro de casa” respondió.
-          “Debemos irnos todos, escuchen con atención…” Cuando asoma la mirada para ver al resto de sus familiares, nota mi presencia.
-          “¿Joven y tu quien eres?” El resto de personas se me quedan mirando, no tuve otra alternativa que explicar mi interés por saber que ha visto.
-          Disculpen la impertinencia, voy hacia el paradero de la avenida Benavides. Cuando pase junto a ustedes, no pude evitar escuchar su diálogo, y me interesa saber que ha visto señor.
-          “Estamos en grave peligro, estoy seguro que el mundo dejará de ser como lo conocíamos todos” Otra de las personas que escuchaba, exclamó.
-          “Pero cómo eso puede ser posible, a donde has ido padre.”
-          “He estado conversando con Ramón en su terraza, cerca a la 1:30am ambos oímos el estruendo sonoro, que provenía desde el norte. Ambos pensamos inmediatamente que ocurriría un accidente de avión el cual suponíamos estaba cayendo en picada a la superficie. Pero el sonido no se detuvo, duró más de 4 minutos y cuando terminó todo el cielo de esa dirección cambió, parecía como si estuviese amaneciendo, pero era como si el sol  estuviese más cerca a la tierra, la luz era insoportable de ver, que tuvimos que tirarnos al suelo. Esto no ha pasado en la ciudad, ni en el país…”
El grupo de personas mantuvo atención a lo que decía aquel hombre sentado en el suelo, cuando dejó de hablar, todos nos miramos, parecía ser que el sentimiento que pertenecía al viejo, fue poseyendo nuestro ser. ¿Nuestra supervivencia como humanos estaba en riesgo?.
-          “¿Estás diciendo que no tendremos energía eléctrica por un tiempo?” Preguntó su hijo.
-          “Tal vez ese sea el problema menos importante. Todo esto sucede debido a lo que científicos advirtieron pasaría, Los Campos Magnéticos de la Tierra se están Revirtiendo, el cambió más drástico no ha empezado aún”. Dijo el viejo.
No esperaba que dijera algo como eso, yo al igual que él tenía conocimiento sobre ello. Nuestro planeta pasa por estos cambios cada 200,000 años. Y la última vez que esto sucedió fue hace más de 800,000 años. Pero sabía también que los efectos de transición podían durar miles de años.  Aún quedaban dudas, y fue cuando el viejo continúo.
-          “Nuestro tiempo es limitado, cuando amanezca corremos el peligro de que los rayos solares sean 200% más dañinos que antes ”
Era lo que olvidaba, según los estudios publicados, cuando se realiza el proceso de transición, es porque el campo magnético ha llegado a su estado más vulnerable. Esto quiere decir que perderíamos nuestra protección contra la radiación solar y los rayos cósmicos. Esto es el porqué la tierra y la vida en ella cambiarían para siempre.
-          No podemos afirmar aquello, pero aún así se corre el riesgo, temo que lo que usted ha dicho es verdad. Y aquello es la causa de los sucesos de hace una hora.
Ajuste los brazos que sujetan mi mochila.
-          “Tenga cuidado.” Me dijo el viejo, cuando notó que estaba listo para irme de allí.
-          Por favor ustedes también cuídense.

2:31am
Antes de llegar a la avenida pensaba en las opciones que tenía para regresar a casa, normalmente en transporte público, el tiempo que me tomaba era de aproximadamente 30 minutos, si la suerte estaba de mi lado podría conseguir que alguien me deje cerca. Pero de no ser así, contaba con el paradero, Mi plan B. Eran aproximadamente 6 cuadras por las que tendría que pasar para llegar al paradero, allí cerca se encontraba el puente Benavides, debajo de este los transportes públicos esperan por pasajeros, en la parte superior del puente, la avenida era comercial. Una universidad, tiendas, centros comerciales, restaurantes eran los establecimientos que prosperaban de día allí.

Llegando al final de la cuadra, a pesar de la poca visibilidad, se puede ver que las casas y edificios circundantes a la gran avenida tienen menos personas fuera, podía verse como caminaban luces blancas, que obviamente no eran más que aquellos que sostenían un celular, el mío decidí apagarlo aun con 78% de batería restante, no existe razón alguna para tenerlo encendido, mientras tenía mi reloj de pulsera. El resto de destellos luminosos pertenecían a faros de autos, que fueron dejados estacionados debido a lo ocurrido, una fuente de luz en ese momento, producía calma interna. Pero también pude distinguir que muchas de las familias ignoraron por completo lo sucedido o decidieron seguir descansando, dichosos o desdichados, no se podrá saber hasta el amanecer. Pocos autos circulan por la avenida, el alboroto que exist  se ha desvanecido casi por completo, no creo que la despreocupación sea la respuesta.
De los pocos automóviles que circulan ninguno es un taxi, el plan B tenía más sentido, que terminar esperando en vano.

2:46am
Estoy cerca al paradero que se encuentra cerca al puente Benavides, mi plan B es básicamente...

Continúa en el Capítulo 3.
Autor - Dennis P.

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